Parámetros de la razón en los negocios internacionales

La realización de tratos y acuerdos entre personas o empresas de diferentes países presentan una mayor dificultad, en función de que dichas personas obedecen a nociones y tradiciones diferentes, cuando menos en grado mayor que el de los miembros de la misma comunidad. Esto en adición a las diferencias en las leyes y normas a que dichas personas estén sujetas cuando pertenecen a estados diferentes. En cada una de esas sociedades el concepto de razonable es por lo tanto mas o menos diferente. Sera distinto en mayor medida en tanto el medio ecológico de ambos pueblos sea mas diverso, pues sus reacciones naturales e instintivas dependerán de factores tan importantes como el clima y la geografía, ya que estos controlan las costumbres como el trabajo, el ocio y los requerimientos de esfuerzo para lograr las cosas cotidianas, producen los motivos de regocijo y de pena y en alguna medida, de sus valores de lo malo y lo bueno. Desde este punto de vista mientras mas distintos sean sus entornos, mas razones de divergencias habrá en sus convenios. Esto es tan categórico que no importa el sistema legal que se aplique a dichos tratos. A nivel humano, la esencia de la razón es el grado de afinidad mayoritario de sentimientos y pensamientos de la parte central o predominante de los miembros de un grupo. De ahí que lo excéntrico es considerado ajeno o raro y a veces ridículo o hasta reprobable. Lo que se sale del centro (la razón), se etiqueta como absurdo o descabellado y por lo tanto inaceptable. La razón en el individuo es el sentido o criterio en conjunto con el de la mayoría y se considera justo, bueno y verdadero. Esto porque la razón en algún concepto social es el centro medular o democrático y la dimensión de la razón dependerá del tema en análisis, del número de individuos en el grupo que coincidan y en qué tan similar sea a sus tradiciones. Si las condiciones ecológicas de los pueblos son francamente opuestas, la diferencia entre sus nociones de razonable en el entorno de unos será con mas fuerza diferente al concepto de los otros. Esto se agudiza si se trata de los países que están en los dos hemisferios de la tierra, ya que el nórdico tiene un desarrollo histórico mas avanzado, derivado del rigor de su temperatura y su geografía, pero desprovisto de los recursos naturales y energéticos que se ubican mayormente en el hemisferio meridional. Ambas clases de países anhelan algunas virtudes de los otros, pero al entrar en negocios comerciales, es evidente la disparidad de lo que los dos tipos consideran razonable en la conducta de su contraparte, lo que dificulta la realización equitativa del comercio moderno, independientemente del sistema legal que lo regule. Si a lo anterior se añade que las reglas del comercio entre los países nórdicos fueron forjadas hace muchos siglos y siguen en práctica entre ellos, el desbalance resulta mas que evidente si las divergencias se dirimen en sus territorios y con base en sus reglas.